¡La costurera de Khair Khana!

 

¿quién es ? ¿la conoces? ¿has oído hablar de ella? ¿qué importancia tiene leer su historia?

Sí, hoy vamos a compartir la historia de un personaje real, actual, mujer y que vivió sus peores momentos en una zona de difícil manejo por su condición de guerra y enfrentamientos. Mujer para hacer sintonía con el mes de marzo y porque es maravilloso y admirable que una persona pueda unir en un solo propósito, su destreza manual y capacidad intelectual para beneficio de otros. Es relevante que podamos llenarnos cada día de inspiración, de casos ciertos en los que otros seres humanos en situaciones aún más desventajosas que las nuestras salen adelante.

Su trascendencia no esta en la fama mundial, ni en tener una estrella en el paseo de la fama, ni en la cantidad de marcas que ostenta en su vestuario, no! Es mucho más sencillo y profundo a la vez. Está relacionada con la forma en que ella resolvió y se involucró con una situación de vida que afectaba de forma determinante y negativa a su familia y su entorno. Tiene que ver con actitud, éxito y negocios.

Su historia

Kamila Siddiqui, nació en Kabul capital de Afganistán, la mayor de 5 hermanos. En el año 1996 a la edad de 19 años sus padres y hermano mayor huyeron del país por problemas políticos y ella quedó a cargo de sus hermanos menores. Ante la arremetida de los talibanes y sus absurdas leyes en contra de las mujeres, entre las que podemos enumerar:

-No trabajar fuera de su casa ni salir solas, solo acompañadas de un familiar de sexo masculino.

-No recibir educación después de los 8 años.

-No ser atendidas por un médico de sexo masculino a menos que fueran acompañadas por un hombre.

-Sufrir flagelación y ejecución pública al incumplir dichas leyes.

Kamila decidió enfrentar la adversidad con coraje y creatividad. Buscó quien la enseñara a coser y comenzó a fabricar ropa económica para vender. No se destacó como diseñadora de modas en ese momento aunque hoy día es un referente de la moda en su país. Uno de sus hermanos la acompañaba a las tiendas a ofrecer la ropa y debido a la misma situación de inestabilidad económica y política su negocio comenzó a crecer al punto de tener que buscar colaboradoras. Se le unieron sus hermanas, luego sus vecinas y al ver que el negocio prosperaba comenzó a dar cursos de capacitación, control de calidad y un calendario de actividades estricto para no levantar sospecha entre los talibanes.

Creció el taller de costura, llegó a emplear a más de 100 mujeres del barrio. Así funcionó, mantuvo a su familia y favoreció a muchas mujeres durante 5 años hasta que los talibanes cayeron.

Hoy día muchas de esas mujeres decidieron estudiar, o emprender sus propios negocios. A la fecha Kamila Siddiqui trabaja con organizaciones internacionales en favor de la mujer y comenzó otro negocio, Kaweyan, con el objetivo de seguir educando mujeres y proporcionar empleos en todo el país.

Llevémonos hoy ese espíritu indomable de quien no se doblega ante las dificultades sino que se proyecta por encima de ellas y vence la barbarie y las sombras con determinación, creatividad, trabajo y fé.

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